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Por qué no me has querido mamá, por qué me has tratado mal. Tantos por qué sin respuesta.

Por qué no me has querido mamá, por qué me has tratado mal. Tantos por qué sin respuesta.

Nunca podré entender  por qué no me has querido mamá .

Por qué no me has querido mama. Por qué no me trataste bien. Por qué no me abrazaste. Por qué me has pegado. Por qué nunca me has apoyado. Por qué siempre te he tenido miedo. Por qué nunca me arropaste al acostarme. Por qué nunca que he llorado me has consolado. Por qué siempre me has hecho sentir como un patito feo. Por qué siempre me has comparado con mi hermano y me has puesto en un segundo lugar.

Por qué nunca he hecho nada bien a tus ojos. Por qué me has dicho tantas veces que tenía mal carácter. Por qué te has reido al cortarme el pelo como a un chico. Por qué me has mantenido enferma sin ir al colegio. Por qué me has aislado sin poder tener amistades. Por qué me hiciste crecer sin mis primos. Por qué cuando te he dicho que no podía más y me has visto rota de dolor y sin fuerzas , no me has abrazado. Por qué solo te has preocupado de mí en aparariencia para los demás. Por qué has sido capaz de ir mostrando un papel intentando demostrar que mi salud mental estaba alterada. ¿Por  que eres capaz de hacer dano a tu propia hija?

Hay tantos por qués en mi mente retumbando.

Tantas preguntas que me temo nunca van a tener respuesta, por que nunca podré entender la mente de una madre que no adora a sus hijos y les da amor y abraza cada día. Nunca podré entender a quien llama tonta a la madre que hace todo por sus hijos y los abraza a cada momento. Por qué nunca has parado el círculo vicioso de no tratarme bien , ni cuando mi distanciamiento te ha causado dolor. Por que sé,  que cuando estaba a punto de desaperecer de tu vida para siempre y tu lo presentiste ,aunque primeramente intentaste pararme solo como tu sabes , no con amor si no pegándome aún más fuerte, te viniste abajo. Escuché como le decías a tu madre , me vas a hacer perder a mi hija. Y te aseguro que se me abrió una gran luz, porque pense que por fin iba a tener la madre que siempre quise y que no supo estar ahí, por miedo a su vez a su propia madre.

Sin embargo, te pudo más el terror a tu madre que el perderme a mí. No fuiste lo suficientemente fuerte para luchar contra lo que tu madre había creado, un monstruo. La vida te dio la oportunidad una vez más de ser una persona y tu la rechazaste. Seguiste torturando y justificando tus hechos, presentándote como la gran víctima. Yo que hubiera borrado de mi memoria cualquier dolor sufrido, porque siempre es más grande la necesidad de tener una madre que nunca has tenido . Una vez más, no entendí como seguiste pegándome para que mis ganas de irme lejos de tí fueran justificadas y más grandes que nunca.

Espero encuentres la paz.

Aunque quizá para ello necesitas que tu madre te deje a tí cuando se vaya al otro mundo y echar tus propios fantasmas. Pero realmente espero algun día seas capaz de radiar amor.

No te soporto madre. Me has robado mi identidad.

No te soporto madre. Me has robado mi identidad.

Puede sonar fuerte pero es así. No te soporto madre.

Mi madre me ahogo cada minuto de mi vida que yo permanecí a su lado y no la soporto. Por mi salud no debo estar cerca de ella.

Se que no esta bien hablar mal de una madre, ni de nadie. Pero hay que desenmascarar a esas madres que ahogan vidas. No por el hecho de que la naturaleza les haya dado el don de traer una vida a este mundo, significa que tienen que ser buenas. La naturaleza les dio el regalo de traer un ser a esta vida. Pero ellas se encargan de ahogar a sus hijos durante cada segundo de su esxistencia.

Hasta que decidimos decir, basta. No te soporto más. Solo cuando nos atrevemos a decir esto, y dar un paso al frente lejos de nuestra verdugo, podemos encontrarnos como personas y averiguar quienes somos realmente. Solo poniendo distancia podemos curarnos de la dependencia emocional.

No me importa que te presentes como una señora delante de la sociedad. Que te hagas la víctima y que yo sea la mala por haberme ido lo más lejos que he podido de tí.  Porque esa gente que ha creído y escuchado tus historias, probablemente este tan vacía que necesite hablar de los demás, ya que sus vidas no les aporten mucho. Quien se cree con derecho a juzgar solo con lo poco que ve y con las palabrerías que le presentan . Porque bien te has encargado de presentarme a mi como una persona trastocada, de presentar a mi marido como alguien que me había raptado para alejarte de tu lado.

Pero no . Me fuí porque no te soportaba mas.

Me habías axfisiado y era mi vida o la tuya.  Decidí que ya era hora de tomar las riendas de mi vida y hacer lo que yo quería. No soporte más que manejaras los hilos de mi vida madre y yo fuera por donde tu quisieras que yo fuera.

Y aunque estemos en una sociedad donde a la madre se le proteja con un halo casi de santidad, y se suponga que hay que honrarlas, yo ya no me escondo y grito la verdad. La verdad de esas madres que no educan, sino atemorizan a sus hijos.

La única manera de que una víctima tiene de encontrarse a sí misma es no permitir que la abusadora, tu madre, siga cometiendo abusos. Para ello hay que alejarse del verdugo, tu madre.

Ahora años después de haber cortado cualquier tipo de vínculo contigo para que tus zarpazos no me lleguen, te digo lo que hace tiempo tuve que haberte dicho, pero que por miedo nunca pude decirte.

NO TE SOPORTO MADRE

  •  No soporto que me anules como persona, que me anules espiritualmente, mentalmente.
  • No soporto más que me hayas robado mi identidad
  •  No soporto que condenes mis amistades, y la vida que hago . Que no pueda tener vida propia, sino las amistades, lugares, y pensamientos que tu decidas por mi.
  • No soporto que te te regociges cuando algo me sale mal
  • No soporto que me consideres una persona que no sabe hacer nada por si sola.
  •  No soporto que no apoyes mi libertad y mis sentimientos. Que te importen una mierda, con tal de tenerme al lado tuyo de la cama, pisándome la cabeza.
  •  No soporto que cada vez que estamos juntas,  me sumerjas en un pantanal psicologico del que solo consigo salir con mucho esfuerzo, y que una vez que lo consigo, otra vez me vuelves a hundir en él.
  •  No soporto tu falta de generosidad, tu altanería.
  • No soporto que porque me pariste te creas con derecho a hundirme y a pisotearme toda la vida.
  • No soporto que hables con la gente que se acerca a mi, para convencerles de que estoy muy mal y que tú , madre sacrificada te preocupas por mí. Si realmente te hubieras preocupado por mí no me hubieras hundido.
  •  No soporto que yo siempre sea la mala de la película y que no te preocupes ni por un momento en como me siento a pesar de verme llorando y destrozada.
  •  No soporto que espies mis cajones, mis cartas, mis cuentas de banco, mis amistades, mis conversanciones.
  • No soporto que me hayas dejado sin infancia, sin correr con otros niños y sin una relación con mis primos.
  • No soporto que critiques mi pelo o aspecto físico.
  • No soporto que de manera sibilina critiques a quien puede ser una persona decente en mi vida, para que yo termine pensando mal de esa persona y me aleje de ella.
  •  No soporto que me eches la culpa de la muerte de mi padre. El tuvo un cáncer y no lucho porque fue la única manera que encontró de escapasarte de ti.

No te soporto más madre, me voy. Te he dado demasiadas oportunidades para poder cambiar. Me he creído muchas veces cuando has venido a mí disfrazada de cordero, diciendo que eres así, no muy abrazadora. Ni abrazadora  ni cariñosa, eres mala. No te soporto y me voy.

Hoy es uno de esos dias oscuros donde la huella del abuso entristece mi alma. Los fantasmas vuelven a mi

Hoy es uno de esos dias oscuros donde la huella del abuso entristece mi alma. Los fantasmas vuelven a mi

No sé si será la lluvia, pero hoy nada más levantarme he notado el peso de la oscuridad en mí.

Es como volver a mi infancia. Es sentir un agujero en mí. No sé que  hago aquí, cual es mi propósito. No sé donde voy.

El miedo se apodera de mí. Se ha vuelto a convertir en un gigante que ensombrece mi día.

Si ya se que digo que estoy curada. Que el abuso de mi madre no me influye más. Que yo controlo mi vida ahora y decido el día que quiero tener. Pero mi mente no es siempre más fuerte que mi alma. Es como si geneticamente mi madre hubiera grabado la oscuridad en mí, y aflorara cada tanto. No puedo controlarlo.

Racionalmente, y después de anos de terapia practicando una mente positiva, se que tengo que echar a estos fantasmas, se que puedo volver a programar mi cerebro. Pero a veces el día a día es otro.

Por favor necesito salir. No quiero sentir esto que siento.

Pero es igual. Los problemas habituales se me han hecho gigantes. Me culpabilizo de los problemas de mis hijos. Los hago míos y sufro por ellos. No es esto sobreprotegerles. Supongo que sí , pero no puedo evitarlo. Se que tengo que ponerle un límite. No, sus dificultades no son las mías. La vida se las presenta para que aprendan,  para que maduren. Dejales crecer.

Sí, eso es lo que me repito. La lógica. Pero su sufrimiento me mata. Y no es que sea nada grave de vida o muerte, pero es como que a mí me duele el doble. Más que a ellos.

No por favor dejarme. Iros. Necesito luz. necesito respirar. No soporto esta nube en mi mente que no me deja ver claro ni pensar. El fantasma del miedo no me deja tener una actividad normal. Lo único que puedo hacer es escupir estas letras de alivio. Compartir mis miedos quiza haga que se desvanezcan.

No me he rendido. No he tirado la toalla.

Solo que años de abuso han dejado una mente y un alma débil que facilmente cae en la tentación de hundirse en el agujero. Es como si estuviera agusto en esta oscuridad. Es como si el dolor que va creciendo en mí , me gustara. Hasta que me arde,  veo que el dolor me impide relacionarme con los que mas quiero. Ahí se que comenzare a salir.

Pego un puñetazo a esos fantasmas del miedo. Iros, no os quiero más. Ahora soy otra. Iros a fastidiar a otra parte. No teneís mas cabida en mi mente. Dejarme respirar. No soporto el ahogo en mi pecho. No lo quiero más. No me paraliceís.

Quiero correr, quiero reír. Dejarme en paz. Fantasmas del miedo, iros.
Carta a mi hijo:Perdoname cuando te he hecho daño sacando mi parte tóxica

Carta a mi hijo:Perdoname cuando te he hecho daño sacando mi parte tóxica

Por experiencia en carnes propias sé que no es fácil  borrar las huellas del maltrato recibido por una madre. Por eso quiero hijo mío pedirte perdón por haberte causado dolor.

Decir que uno aprende de lo que ha vivido , no es suficiente. Sí es cierto que terminamos pareciéndonos a nuestros progenitores. Pero decirte que si te hice daño, fue por culpa de mi madre, no es del todo justo. Por eso esta carta.

Sí es cierto que yo fuí una niña maltratada. Pero los que hemos sido maltratados no tenemos porque seguir maltratando. Como tuvo mi madre, yo he tenido la posibilidad de seguir su círculo abusivo, o de romper con las torturas emocionales. He escogido esta segunda opción, pero te aseguro que no ha sido fácil. Ni un camino que siempre ha estado ahí como una opción. Pero en cuanto apareció, lo tomé y hoy camino por él. Aún siendo un camino difícil,  amar, entender, ver felices a los míos es lo que siempre me ha hecho feliz y hoy soy libre de poder caminar por esa senda del amor.

Parece mentira que uno no pueda ser como realmente quiere ser. Que no pueda realmente abrazar cuando su corazón arde por ello. Pero es así, ocurre. Cuando has sido abusada psicológicamente por tu madre, te ha torturado haciendote luz de gas, o gaslighting, y terminas padeciendo el Síndrome de Estocolmo, te aseguro que no siempre puedes ser amorosa con tu hijo aunque quieras. El clamor de tu corazón lucha contra las palabras y actos que retumban en tu mente. Eres como un robot mal programado, al que a veces simplemente quieres desenchufar porque no obedece realmente a tus sentimientos más profundos.

Cuando llegaste a este mundo fuiste lo mejor que me pudo pasar.

Un angel al que me agarré como si fueras lo único en el mundo. Un angel al que verter todo mi amor.

Al abrazarte, al sentir tu pequeño latido, sentía la necesidad de inyectarte todo ese amor que yo nunca tuve. Tu sonrisa, me inchaba de felicidad. Por fin un amor puro, sin condiciones,… sin miedos.

Podía pasarme todo el día mirandote, y de hecho me lo pasaba teniéndote todo el día en mis brazos. Lo necesitaba. Necesitaba tanto dar como recibir sin condiciones. Quiza te sobreprotegí, te sobre amí. Pero cuando te han destrozado la infancia quieres proteger la de tu hijo, aunque le quemes con ese amor.

Sin embargo al empezar a despegarte de mí al caminar, al comenzar tu vida yendo al colegio, comence a tener comportamientos como los de mi madre. Me odiaba por ello, pero era como que no podía evitarlo. Un ser al que verter todo mi amor, sin embargo no podía evitar verter toxicidad en él. (espero este link te ayude a entender que estos comportamientos , actitudes y rasgos mostrados por una persona no-narcisista, que han sido aprendidos al ser criado por una persona tóxica, son piojos).

Como en los dibujos animados donde vemos un angelito a un lado y un diablito al otro del personaje, así he vivido  yo tus primeros años de vida. El angelito haciéndome que te abrazara, mimara, adorara, y el diablo repitiendo las frases de mi madre: le vas a hacer tonto de tanto beso.

Cuando has vivido durante tantos años junto a una maltratadora , tu propia madre, por miedo por un lado y por creer que lo que ella te ha enseñado es lo único valido en esta vida , actúas como ella quiere que actúes. Asi que aún cuando tú naciste, yo seguía a merced de ella. Tanto que ni siquiera un marido, a su vez abusador, que en todo momento me hacía sentir inferior y me decía qué hacer y qué no, no pudo con los juegos mentales de mi madre.

Lo que quiero es que entiendas lo que yo viví , ya no solo en mi niñez, sino en mi adolescencia y en mi vida adulta. Comprender al prójimo, la empatía, es parte de esa tolerancia que nos ayuda a perdonar y a poder curarnos, siendo mejor personas. Mi esperanza es que como me ha pasado a mí, el entender cómo era mi madre me ha ayudado a cambiar, te ayude a tí también.

Por eso quiero que sepas que si te grité , luego te abracé. Porque las victimas y co-depedientes nos comportamos como nuestras madres tóxicas y necesitamos mucho trabajo personal para poder cambiar esto. Y aunque no haya siempre tenido el mejor comportamiento contigo, luego siempre me he arrepentido. En cuanto me he dado cuenta ,me he sentido fatal, torturándome a mí misma, e intentado compensarte con abrazos, cocinando lo que tu mas querías,…. Lo que gracias a Dios me diferencia de mi madre Tóxica es mi conciencia y mi arrepentimiento.

Sé que a veces este último llega tarde para tí, pero lo siento no soy perfecta. Ni lo seré, porque los seres humanos aprendemos cada día. Pero lo que me mueve es mi corazón. Y lo único que deseo es lo mejor para tí.

Espero puedas entenderme, y entrar en el camino de tu propia libertad como persona. Espero puedas decir no a las personas tóxicas que minan tu esencia .

Si de algo estoy orgullosa es de haberte dado alas, unas alas grandes para que vueles muy alto.

Porque sé que si te hubiera cortado las alas, como lo hicieron conmigo,  podrías haber sido mío, estarías permanentemente bajo mi yugo. Pero no te necesito para alargar mi yo, mi ego. Eso no significa ser madre.

Ser madre significa enseñar a caminar y estar orgullosa del camino que emprende tu hijo. Emocionarte cuando le ves que tiene su propia identidad.

Te amo. Vuela muy alto.

 

«Hegoak ebaki banizkion, neria izango zen. Ez zuen aldegingo. Baina horrela, ez zen gehiago xoria izango, eta ni txoria nuen maite.» Mikel Laboa.

Me oprime el pecho de la ansiedad que me crea el sentimiento de culpabilidad

Me oprime el pecho de la ansiedad que me crea el sentimiento de culpabilidad

Aunque lleve años sin contacto creyéndome recuperada, el sentimiento de culpa de haber sido yo la que ha hecho algo malo como mi madre grabó en mi, a veces se hace patente en estas fechas navideñas. Cuando lograré ser libre del todo.

Las Navidades han pasado. Esas fechas donde todas las familias se reunen y todo es alegría y felicidad.

Por primera vez en mi vida, a mis 48 años, puedo decir que las he disfrutado plenamente. He estado absolutamente en el presente y los fantasmas no han venido a visitarme.

Hace nueve años que decidí no tener mas contacto con mi madre por mi propia salud. En aquel momento yo desoconocía  que ella tuviera un trastorno narcisista de la personalidad. Solo sabía que mi madre me había hecho infeliz toda mi vida y que el nivel de estrés que me provocaba había paralizado mi cuerpo.

Hace casi 4 años descubrí a través de internet que yo no había sido la mala durante toda mi vida, que efectivamente como yo creía, detrás de cada relación rota, detrás de cada desilusión, había estado mi madre. Ella era una persona tóxica, con trastorno narcisista de la personalidad.

El alivio que sentí fue muy grande. No estoy loca. Lo que yo había creído ver toda mi vida efectivamente lo había visto. Pero ella se había encargado de hacerme creer otra cosa.

Sobre todo lo que mas me alivió fue ver que había miles de mujeres que habían sufrido a una madre abusiva como lo había hecho yo. Los hechos que describían eran casi exactos a los que yo había vivido. Y es que tras estos 4 años estudiando miles de casos, puedo decir que las madres tóxicas, y las personas con trastorno narcisista de la personalidad tienen un comportamiento muy predecible . Como digo yo, sus comportamientos son de libro.

Pero a pesar de haber descubierto que a loca era mi madre y no yo, no me curé en dos días. Mi nivel de estrés bajó casi a algo inexistente a comparación del que había padecido toda mi vida, con lo que pude recuperar la movilidad de mi cuerpo. Pero los pensamientos negativos, los miedos, las sombras que mi madre gravó a fuego en mi alma no se han ido en dos días.

Me ha costado mucho trabajo borrar esos pensamientos negativos sobre mí , esa dependencia que estas torturadoras crean. Pero puedo decir que hoy casi estoy curada.

A pesar  de esto, nuestra dependencia, la dependencia de las víctimas de abusos emocionales es tan grande, que como los alcohólicos tenemos que tener cuidado y no tomar un trago de su veneno, porque recaemos.

Y eso es lo que me ha pasado a mí estos días. Justo antes de estas fechas ha llegado a mí que mi abuela, la madre de las brujas y de las madres con trastorno narcisista, todavía vive con más de 100 años y que está en un geriátrico muy mal. Y mi madre claro, esclava cuidándola.

Por unos días no he dormido, me he atormentado, me he sentido mal por mi madre y por mi abuela. De la que lo único que puedo decir es que si de mi madre no recibí muestras de cariño, de ella infimamanete menos. El rechazo de ella hacia mi fue tremendo, y lo peor es que vivía con nosotros en casa y dormía conmigo en mi habitación.

A pesar del sufrimiento que me causó de pequeña, no he podido por unos momentos sentirme culpable, martirizarme con pensamientos de culpabilidad. Quizá me sobrepasé al cortar el contacto.  El dolor y la presión en mi pecho me han quemado. He llorado, he revivido momentos, gritos, humillaciones. Ha venido de nuevo a flor de piel el sentimiento que me torturó cada día durante años.

De pequeña cuando me acostaba yo daba un beso a mis padres y a mi abuela. Pero de repente un día, sin saber por qué, debí cometer semejante atropello porque mi abuela me negó el derecho a darle un beso. Siguió así hasta el día que me fui del todo. Ni en días especiales me volvió a conceder ese honor. Me torturó de niña, de adolescente y ya de adulta porque siempre he intentado saber que es lo que hice tan mal para merecer semejante humillación.

Ella me sentía llorar cada noche ya que dormía en la cama que estaba a medio metro de la mía. Pero nunca oí una palabra de aliento, nunca un qué te pasa, porqué lloras. Al revés, la frialdad se acrecentó. El hielo y la oscuridad se asentaron en mi vida por culpa de estas dos grandes brujas, que juntas planearon como destrozar una famila, desuniendo hermanos, y aislando a mi padre de su propia familia.

El recordar estos sentimientos, aunque me ha producido dolor, me ha ratificado en la decisión que tomé hace años de no dejarles nunca más hacerme daño. Ni con su presencia , ni con la memoria del dolor que me cauaron.

Y sí he llorado. El pecho se me ha encogido. Pero después de un buen paseo junto al mar y de dar gracias por la familia que he creado, he pasado unos días sin que la sombra de mis verdugos me atormente y he disfrutado cocinando para mi familia y el mejor compañero que se puede tener.

El círculo del maltrato se puede parar y se puede respirar y dar amor.
Vale ya del abuso silencioso

Vale ya del abuso silencioso

Ya no me callo más. Vale ya de violencia emocional y física porque una madre no puede gestionar sus debilidades.

Vale ya del rechazo social por denunciar a las madres verdugos. Estoy cansada de la hipocresía en la que vivimos donde a una madre no se le puede criticar porque le debemos la vida.

¿Que debo agradecerle a la mía?¿ Que me haya hecho llorar cada día de mi infancia? ¿Que deseara que llegara la hora de acostarme para poder estar con mis ensoñaciones y poder sentirme abrazada solo en sueños?

¿Es que porque en su representaciones publicas, es una señora educada y pretende preocuparse por sus hijos eso le hace inocente?

¿Ha entrado alguien en la penumbra de mi casa?. Ha vivido alguien día a día humillaciones, desaprobaciones,  manipulación, ignorancia, insultos, desdeño, ninguneo y degradación por parte de su madre para poder entenderme?

¿Es que porque nadie ve mis heridas presuponen que no las tengo?

¿Es justo que porque un medico o un psicologo no sea capaz de empatizar conmigo,  yo sea la mala y no la víctima?

¿Que clase de amiga te crees tu que has tenido la suerte de tener una madre amorosa, de juzgarme cuando te confieso que mi madre no me quiere.

Ya no me callo más. Este abuso silencioso tiene que parar.

Olga

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